Planteamos medidas contra la brecha norte-sur que se refleja en último informe PISA


03 Dic, 2019

Como sindicato mayoritario en la representatividad legítima de los docentes de la enseñanza pública del Archipiélago, hemos insistido en seguir luchando contra la brecha norte-sur que se trasluce de forma inequívoca a través del último informe PISA, ya que Canarias es, en esta ocasión una de las comunidades peor paradas en este estudio. No solo por estar a la cola en Matemáticas, sino en un descenso de su propia situación un año atrás. Sin embargo, insistimos en que no debemos alarmarnos ante algo de lo que ya hemos advertido en innumerables ocasiones y tomar decisiones valientes en la gestión como las que se pusieron sobre la mesa en el pasado encuentro de todos los sindicatos junto al presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres.

La última edición de la prueba realizada excluye a España en Lectura y muestra el descenso de nuestro país en Ciencias y Matemáticas donde España no supera la media de la OCDE. Los alumnos españoles han obtenido los peores resultados desde que arrancó la prueba en el año 2000, con 483 puntos de media en Ciencias, con una media de 481 puntos en Matemáticas, cinco menos que en la última edición de 2015, cuando se alcanzó el mejor resultado de la serie histórica. Estos datos sitúan a España, en ambas disciplinas, por debajo de la media de los países de la OCDE, que es de 489 puntos.

El informe, una vez más, muestra diferencias significativas entre las distintas comunidades autónomas, aunque menos acentuados que en la prueba anterior. Canarias, además, se encuentra a la cola en las dos encuestas: Ciencias y Matemáticas. No resulta tampoco positivo que las comunidades autónomas que, tradicionalmente obtenían mejores resultados (Castilla y León, Navarra y Madrid), también han empeorado.

Por especialidades, no ha sido un buen año para los resultados en Ciencias, donde más se ha acusado el descenso respecto a la edición de 2015. La caída es generalizada en casi todas las regiones, con algunas excepciones. Tan solo País Vasco ha obtenido una mejor puntuación que en la anterior prueba, al pasar de 483 a 487 puntos, lo que aun así le impide situarse por encima de la media de la OCDE. Sí lo hacen Galicia (510), la comunidad que ha obtenido la puntuación más alta, Castilla y León (501), Asturias (496), Cantabria (495), Aragón (493), Navarra (492) y Cataluña (489). El resto de comunidades autónomas está por debajo de la media y sólo Melilla aparece en peor posición que nuestro archipiélago.

El informe muestra de nuevo, con reiteración, los puntos débiles de nuestro sistema educativo: la necesidad de coherencia y vertebración del sistema que se manifiesta en la brecha existente entre comunidades, la rigidez de la estructura, un modelo pedagógico que favorece el abandono educativo temprano del alumnado. Con la parálisis institucional que hemos tenido los dos últimos años que ha impedido poner en marcha las reformas necesarias e imprescindibles, además de la serie de recortes que se han aplicado, que aún no han sido revertidos y están deteriorando al sistema educativo, debemos ser capaces de lograr un acuerdo de mínimos entre todos los agentes políticos y sociales que impulse verdaderamente la educación en nuestro país.

Entendemos que esta situación requiere de medidas efectivas en la misma línea que hemos defendido hasta ahora. Resulta, por tanto, imprescindible un pacto de Estado político, social y territorial que siente las bases de la reforma global y profunda que necesita la educación en España, para vertebrar y cohesionar el sistema educativo, mejorar los rendimientos de todo el alumnado, de manera que se eviten las enormes desigualdades entre comunidades autónomas. Además, a nivel estatal, se debe pugnar por la elaboración de una Ley de financiación de la enseñanza: el aumento del gasto público destinado a la educación en las islas no debe rendirse.