El informe internacional TALIS, elaborado por la OCDE a partir de encuestas a docentes y equipos directivos, sitúa a Canarias entre las comunidades autónomas con mayor proporción de profesorado que trabaja con alumnado que presenta diversas necesidades educativas, muy por encima de la media estatal, europea y de la OCDE.
En Educación Secundaria, el 90% de los docentes noveles y el 81% de los docentes experimentados afirman trabajar habitualmente con alumnado con necesidades educativas diversas, situando a Canarias entre los valores más altos de todo el país. En primaria, además, se observa una de las mayores brechas del Estado entre profesorado novel y veterano en la percepción del esfuerzo que supone esta atención. Para ANPE, este contexto ayuda a entender que, aunque el personal docente canario manifieste altos niveles de satisfacción con su trabajo, lo hace a pesar de desenvolverse en unas condiciones especialmente exigentes en muchos aspectos.
El propio estudio refleja que los datos tienen consecuencias directas en las condiciones de trabajo docente: Canarias se sitúa entre las comunidades con mayor porcentaje de docentes de secundaria que declaran sentir estrés por el exceso de trabajo relacionado con cuestiones de diversidad, equidad o conflictos derivados de ellas; un 34%. En primaria, destaca la diferencia de 13 puntos entre docentes noveles y experimentados en este indicador: quienes llevan pocos años en el sistema están acusando en mayor medida esta presión.
La diversidad no es algo negativo; al contrario, es un valor, pero se requieren medios suficientes para atenderla adecuadamente. Según datos de la propia Consejería de Educación, este curso hay en las aulas públicas de las Islas 33.084 alumnos y alumnas con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE), un 56% más que hace solo cinco años. Entre ellos, 10.698 –un tercio– presentan necesidades educativas especiales (NEE), es decir, algún tipo de discapacidad, trastorno del espectro del autismo (TEA) o trastorno grave de conducta. Sin embargo, los recursos humanos, materiales y organizativos destinados a la atención de este alumnado no se han incrementado en la misma medida, con lo que el personal docente está soportando cada año una carga mucho mayor.
La Consejería de Educación ha divulgado recientemente determinados aspectos positivos de TALIS, sin hacer mención a la presión que está generando la falta de recursos suficientes para la atención a la diversidad, así como otros indicadores del mismo informe que dibujan un escenario mucho menos halagüeño. Entre ellos, destaca que Canarias presenta uno de los porcentajes más elevados del país en tiempo dedicado a mantener la disciplina en el aula, en interrupciones que afectan al ritmo de la clase y en niveles de estrés asociados al mantenimiento del orden, especialmente en secundaria y entre el profesorado que inicia su carrera profesional.
Especialmente significativo resulta que al 66 % de los docentes noveles de primaria le genera bastante o mucho estrés mantener la disciplina, el valor más alto del Estado y con la mayor diferencia respecto al profesorado experimentado: 33 puntos. En secundaria, esta brecha alcanza también valores muy elevados, en torno a los 20 puntos.
Imagen completa de la educación en Canarias
Para ANPE, estos resultados deben analizarse de forma conjunta y no aislada si lo que de verdad se quiere es tener una imagen real y buscar soluciones a los problemas reflejados. A nuestro juicio, no se trata únicamente de indicadores de satisfacción general con el trabajo docente, sino de datos objetivos sobre cómo son las condiciones reales de trabajo en las aulas canarias y cómo determinadas realidades estructurales, como la falta de recursos suficientes, la sobrecarga burocrática y la conflictividad, están impactando en el bienestar profesional del profesorado.
En este sentido, entendemos que una comunicación institucional centrada exclusivamente en algunos indicadores positivos del informe ofrece una visión incompleta del conjunto de resultados y no refleja adecuadamente la complejidad que TALIS pone de manifiesto.
El profesorado canario muestra, efectivamente, un alto grado de compromiso con su labor y satisfacción con su profesión. Sin embargo, el informe evidencia que esa satisfacción se mantiene a pesar de unas condiciones especialmente exigentes en algunos aspectos en comparación con otras comunidades y con los promedios internacionales.
Desde ANPE Canarias reiteramos la necesidad de incrementar la financiación educativa, así como de adoptar medidas que refuercen los recursos para la atención a la diversidad, mejoren el apoyo al profesorado y reduzcan su carga administrativa.