ANPE Canarias considera positivo que se refuerce la atención al bienestar emocional y la salud mental del alumnado en los centros educativos. En este sentido, la anunciada incorporación de profesionales de la psicología general sanitaria al ámbito educativo responde a una preocupación creciente y legítima dentro de la comunidad educativa, pero no se ha planificado bien.
Hay varias consideraciones relevantes que deben ser tenidas en cuenta.
En primer lugar, lamentamos que una medida de este calado no haya sido previamente negociada y que ni siquiera haya sido comunicada a las organizaciones sindicales representativas del profesorado. La ausencia de diálogo en decisiones que afectan directamente a la estructura y funcionamiento de los centros educativos, en las que el personal docente tiene mucho que aportar, supone una forma de proceder que dificulta la correcta implementación de las políticas educativas.
En segundo lugar, a pesar de la información que se ha trasladado, advertimos del riesgo de solapamiento de funciones entre los nuevos perfiles propuestos y los actuales servicios de orientación educativa. Algunas de las tareas que se atribuyen a estos profesionales forman ya parte de las competencias propias de los orientadores y orientadoras de los centros. Experiencias similares en otras comunidades autónomas han generado malestar entre los profesionales de la orientación, que han señalado problemas derivados de la indefinición competencial y la superposición de funciones.
El refuerzo en determinados aspectos relacionados con la salud emocional del alumnado podría abordarse de manera eficaz mediante el incremento de plantillas y recursos en orientación educativa y una división adecuada de funciones según perfiles. Adicionalmente, la participación de psicólogos/as generales sanitarios/as es positiva, pero entendemos que no deben pertenecer a los equipos de orientación educativa. Lo adecuado es que la figura esté adscrita a las direcciones territoriales de cada provincia (no directamente a los centros ni a los equipos de orientación) y que sean los profesionales de orientación educativa quienes reclamen su intervención en los casos en que lo consideren necesario
ANPE Canarias insiste en la necesidad de que se abra un proceso de diálogo real con los representantes del profesorado, con el fin de analizar en profundidad el encaje de esta medida en el sistema educativo. En todo caso, resulta fundamental que sean los propios profesionales de orientación educativa quienes reclamen la intervención de la nueva figura cuando lo estimen necesario.