Desde ANPE Canarias exigimos al Gobierno central que garantice la posibilidad de jubilación voluntaria a los 60 años con 30 años de servicio a todo el profesorado de la enseñanza pública, con independencia de su régimen de cotización. Al mismo tiempo, reclamamos a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias una reducción efectiva de las horas lectivas de atención directa al alumnado para docentes mayores de 55 años, sin merma de sus retribuciones.
Advertimos de que el envejecimiento de las plantillas, la creciente complejidad de las aulas, la atención diaria al alumnado y el aumento de las tareas burocráticas hacen necesario reconocer el desgaste físico y emocional acumulado tras décadas de ejercicio profesional.
Actualmente, la jubilación voluntaria a los 60 años con 30 años de servicio está prevista, con carácter general, para el funcionariado perteneciente al Régimen de Clases Pasivas, al que se incorporaron los funcionarios de carrera que accedieron antes del 1 de enero de 2011. Los docentes que ingresaron posteriormente y el profesorado interino están encuadrados en el Régimen General de la Seguridad Social y no disponen de esa misma modalidad de jubilación. Por ello, reclamamos que todo el profesorado pueda acogerse a este derecho.
Desde ANPE Canarias insistimos en que la mejora de las condiciones del profesorado de mayor edad no puede quedar supeditada a una reforma estatal. Por ello, reclamamos a la Consejería de Educación una reducción de las horas lectivas para los docentes mayores de 55 años, que permita disminuir el tiempo semanal de atención directa al alumnado en las aulas y destinar esas horas a otras funciones docentes, como la preparación de clases, la coordinación pedagógica o la elaboración de materiales educativos, sin reducir la jornada laboral ni las retribuciones.
Esta reclamación cuenta con antecedentes. En septiembre de 2024, denunciamos las dificultades para aplicar la reducción horaria a docentes mayores de 59 años, condicionada a la disponibilidad de horas en los centros, y propusimos reservar una dotación específica para ampliarla desde los 55. Volvimos a plantear mejoras en las negociaciones de diciembre de 2025 y, en mayo de 2026, reclamamos extender la reducción al tramo de 55 a 58 años.
Consideramos que estas medidas contribuirían a prevenir el desgaste profesional, mejorar la atención educativa y favorecer el relevo generacional. Por lo tanto, pedimos al Gobierno central una reforma que evite diferencias injustificadas entre docentes y exigimos a la Administración educativa canaria abrir una negociación concreta sobre la reducción lectiva desde los 55 años.